Las calles de Bogotá teñidas de resistencia y esperanza

Las calles de Bogotá teñidas de resistencia y esperanza

Las calles de Bogotá teñidas de resistencia y esperanza

El pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, las calles de Bogotá se llenaron de voces, colores y consignas que reivindicaron la lucha por la igualdad, la justicia y la paz. Mujeres de todas las edades, firmantes de paz, trabajadoras, estudiantes y lideresas sociales se movilizaron para exigir el respeto a sus derechos, el fin de las violencias y la garantía de una reincorporación con enfoque de género.

Desde tempranas horas, diversas organizaciones y colectivos se tomaron la capital con pancartas, tambores y mensajes que recordaron que la lucha de las mujeres es histórica y continúa vigente. En esta jornada, las firmantes de paz alzaron su voz para visibilizar su papel como constructoras de paz y reconciliación junto con exigencias claras de acceso a tierra, educación y participación política en condiciones de equidad.

Hoy marchamos porque la paz también se teje con las manos y la voz de las mujeres. Como firmante de paz, como mujer trabajadora y luchadora, estoy aquí para recordar que nuestra reincorporación debe ser con derechos, con acceso a la tierra, con oportunidades reales. Nosotras no solo dejamos las armas, tomamos las herramientas para construir, para educar, para sanar este país.

Las marchas, se caracterizaron por movilizaciones masivas que buscaron visibilizar y reivindicar los derechos de las mujeres, se centraron en la lucha por la igualdad de género, la protección contra la violencia machista y la exigencia de una vida digna para todas las mujeres. Este año, las manifestaciones se dieron en un contexto de creciente preocupación por el aumento de feminicidios en el país, lo que impulsó un llamado urgente a tomar acciones contundentes por parte del Gobierno Nacional.

Las actividades comenzaron a las 11:00 de la mañana en la Biblioteca Nacional, con diversas actividades culturales. La concentración principal tuvo lugar a las 14:00 en el mural “Las cuchas tienen razón”, un símbolo de la lucha de las madres de víctimas de desaparición forzada. Iniciamos la movilización sobre las 15:00 juntas caminamos por la ciudad reflejando un fuerte sentido de resistencia colectiva y realizando un llamado a la acción frente a la violencia de género y la falta de atención gubernamental a las demandas feministas, este espacio fraterno culminó en la plazoleta del Concejo de Bogotá.

Las marchas del 8M en Colombia han crecido en número y diversidad en los últimos años, reflejando una amplia gama de luchas que incluyen la justicia por feminicidios, la defensa de los derechos de las mujeres en el contexto del conflicto armado y la lucha contra el racismo. Las participantes están decididas a hacer oír sus voces y a exigir cambios significativos en la política y la sociedad.

Este 8 de marzo caminamos juntas por las que ya no están, por las que siguen resistiendo y por las que vendrán. Porque sin nosotras, no hay paz completa. ¡Seguimos firmes, seguimos en lucha!
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